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Pablo Feijoo: “Los dos próximos años para el seven español van a ser una auténtica locura”

© Russia Rugby

Ante el inminente inicio de las Series Mundiales de Seven os dejamos la entrevista que hicimos con Pablo Feijoo tras proclamarnos campeones de Europa que publicamos en el Nº127 de la edición impresa de Veintidós.

La selección masculina de 7’s lograba proclamarse por primera vez en su historia campeones de Europa de la modalidad olímpica tras conquistar las dos series – Lisboa y Moscú – que componían el circuito Rugby Europe Championship’s 7s Series. Ahora los hombres de Pablo Feijoo afrontan un futuro cargado de retos que nos llevarán a la Copa del Mundo de 2022 de Sudáfrica y los JJ.OO de París de 2024, y a unas Series Mundiales que nos exigirán el máximo. Quisimos hacer balance con el seleccionador nacional Pablo Feijoo del camino recorrido y de todo lo que se nos viene por delante. 

R22.- Enhorabuena. Primer título europeo para nuestro 7’s masculino…

P.F.: Muchas gracias, Pepe. Ha sido un año atípico y duro para todos, especialmente para los chicos, pero creo que lo hemos aprovechado de la mejor forma posible. Hemos sido capaces de adaptarnos y sacar entrenamientos muy buenos entre nosotros, con un nivel de exigencia y de contacto que pocas veces habíamos tenido y, si a esto le añadimos que hemos tenido la suerte de ser invitados a los torneos de Madrid 7’s y Dubai 7’s, podemos estar más que satisfechos con el año. Nos ha servido para dar minutos a jugadores jóvenes y desarrollar nuevo talento nacional.

R22.- ¿Lo esperabas? ¿Era el objetivo planteado?

P.F.: El objetivo principal nunca había sido ganar el Europeo. En 7’s, al carecer de competición anual, hay que llegar a un equilibrio entre ir a ganar y desarrollar el talento joven, por lo que este año el objetivo principal era dar minutos de calidad a jugadores nuevos y sin experiencia en el ámbito internacional. Si no me equivoco, en este Europeo han debutado 6 jugadores, el 50% del equipo, lo cual es para estar muy orgullosos.

Una vez ganada la primera serie disputada en Lisboa sería hipócrita decir que no quería ganar el Europeo en Moscú, pero he intentado luchar con mi vena competitiva para seguir pensando en el largo plazo y dar minutos de  calidad a la gente que seguramente se va a tener que batir el cobre el año que vienen en las World Rugby Series y en el clasificatorio para el Mundial de Sudáfrica.

R22.- Es cierto que faltaban algunos habituales como Francia o Irlanda que han estado con el Repechaje Olímpico. Pero el equipo ha demostrado ser dominador y dar muy buenos síntomas. ¿Cómo has visto tú la evolución esta temporada complicada de pandemia?

P.F.: En la competición europea de seven, a diferencia del XV, tenemos la suerte de contar anualmente con las grandes potencias del rugby continental, pero este año no han participado y hemos tenido que enfrentarnos contra los equipos del Tier 2 como le ocurre al XV. Honestamente, ha sido una lástima porque teniendo en cuenta que el objetivo principal era el desarrollo, lo mejor hubiera sido jugar contra los mejores.

En cuanto al desarrollo de los jugadores estoy muy orgulloso. Es cierto que todavía les falta evolucionar para llegar al nivel de las series, pero si comparamos cómo empezamos en Sierra Nevada y cómo hemos acabado, el salto es abismal y todo es mérito del trabajo realizado por los jugadores en una temporada muy complicada. Me encanta trabajar con chavales que están dispuestos a luchar, trabajar y salir de su zona de confort para llegar a la elite del rugby seven mundial. Solo hay que ponerles el reto delante, un plan de ruta y gente capacitada para ayudarles a conseguirlo.

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R22.- Viendo lo de Mónaco y el nivel dado, ¿crees que podríamos haber estado ahí?

P.F.: Sigo soñando con el torneo preolímpico. Creo que podíamos haber conseguido la plaza directa y lo creo firmemente. El equipo estaba en un momento de forma espectacular y los rivales nos temían por cómo estábamos jugando, pero en seven no puedes cometer errores y un fallo de placaje y una intercepción nos sentenciaron contra Portugal. Este año, viendo el preolímpico mundial creo, que podíamos haber estado e incluso ganar el torneo, pero….

R22.- Un año muy difícil de desarrollo y con la pandemia. ¿Cuál es el potencial de este nuevo grupo de cara a los nuevos retos en Series Mundiales?

P.F.: El equipo está en construcción después de perder más del 50% de los jugadores veteranos y con experiencia en las series mundiales, pero en un año hemos avanzado mucho, los antiguos jóvenes son los nuevos veteranos y creo que el año que viene vamos a tener un equipo joven pero preparado, trabajado y con mucho futuro. La Última vez que comenzó a jugar un equipo tan joven de forma conjunta y perduró en el tiempo, acabó jugando unos Juegos Olímpicos, por lo que soy muy optimista con el desarrollo de estos jugadores.

R22.- Se nos viene un calendario muy exigente ahora para el 7’s. ¿Cuéntanos un poco qué nos vamos a encontrar?

P.F.: Los dos próximos años para el seven español van a ser una auténtica locura y con un ritmo frenético, puesto que vamos a tener demasiados compromisos importantes. La temporada 2021-2022 la podemos dividir en cinco grandes bloques:

Comenzamos el primero con seis torneos de las WSS 2021, que irán de septiembre a diciembre, y donde no habrá ascensos ni descensos. A estos torneos intentaremos llevar equipos jóvenes o mezclas para que ‘sufran’ y aprendan lo que son las series mundiales. El objetivo deportivo es que vean el verdadero ritmo de juego y de impactos y acostumbrarlos y prepararlos para enero.

En el bloque II tendremos ocho torneos de las WSS 2022, donde habrá ascensos y descensos y competiremos de enero a mayo. Aquí es donde comienza nuestra temporada real y donde vamos  a focalizar todos nuestros recursos para conseguir la permanencia. Como siempre digo, la permanencia hace viable el proyecto de seven en el ámbito económico y deportivo, junto con las becas ADO. En este bloque vamos a intentar conseguir la permanencia en los primeros seis torneos para poder descansar de competición antes del bloque tres, donde nos jugaremos la clasificación al mundial de Sudáfrica.

Tras acabar las WSS 2022 comenzaremos el bloque III que iría de Junio a Julio y que consistirá en dos o tres torneos Europeos para conseguir la plaza al mundial de Cape Town en Septiembre de 2022. Este sería nuestro segundo objetivo de la temporada. Si conseguimos la plaza para Sudáfrica, comenzaremos con el bloque IV, en el que tendremos que conjugar unas mini vacaciones y entrenamientos para preparar el Mundial. Después de este comenzaríamos las WSS 2023, lo que englobaría el bloque V.

Pero lo que más miedo me da es la temporada 2022-2023 porque, tras grandes eventos como Mundiales y Juegos Olímpicos, siempre hay muchos jugadores que se retiran, por eso ya estamos preparando esa nueva generación que suplirá a los actuales veteranos y esperemos que nos generen nuevas alegrías.

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R22.- Seguiréis trabajando con dos 2 grupos: El de WS y la academia. ¿Qué novedades vamos a ver? 

P.F.: Si, cuando la FER nos dio a Santi y a mí la opción de crear dos academias nacionales, yo no me lo pensé dos veces y comencé a llamar a jugadores para lanzar la academia de seven en Madrid. No ha sido fácil y hemos tenido muchos problemas, pero creo que es la forma de desarrollar nuevo talento y dar herramientas a nuestros jóvenes para prepararlos para el alto nivel. El otro día, Miguelón en Valladolid me decía que se había quedado sorprendido con el cambio físico de los jugadores  Sub20 y Sub19, pero no hay secreto en el desarrollo de los jóvenes, solo hay trabajo y dedicación por parte de los jugadores y los entrenadores.

Este año veremos caras nuevas de DH y de DHB. Cada vez hay más jugadores nacionales e internacionales que me escriben por Instagram o por WhatsApp para interesarse por el seven, ya que ven que el jugador nacional tiene posibilidades reales de llegar a la elite y jugar contra los mejores del mundo.

R22.- Muchos hemos visto en el 7’s una herramienta para desarrollar jugadores internacionales. Algunos han hecho ya ese camino. Ultimamente Diego Periel, Alex Alonso,… En el camino contrario también hemos tenido casos: Nico Nieto, Juan Ramos, Javier de Juan. ¿Cómo lo ves?

P.F.: Yo también lo veo como una herramienta de desarrollo y personalmente intento que los jugadores de seven evolucionen cada día en el aspecto técnico, táctico, físico y mental, pero también que estudien, que sean personas disciplinadas, autoexigentes, educadas, solidarias… No por los ‘valores del rugby’. sino porque sin estos atributos no se puede generar un equipo que se comporte como tal, en los momentos difíciles, y porque las personas están por encima de los jugadores.

Por todo esto, cada vez que un jugador me dice que abandona el seven por el XV, la forma de encajarlo es respetar su decisión, apoyarle y dejarle la puerta abierta por si en un futuro quiere volver. Creo que Nieto, Ramos y De Juan son mucho mejores jugadores ahora que antes, pero ellos te lo podrán decir mejor que yo, y en cuanto a los jugadores que han dejado el seven para ir al XV, Alonso es especial, porque es un fuera de serie, aunque no le den minutos en el XV del León, pero Barranco, Periel, Ortiz o Molinero creo que sí hubieran jugado dos o tres años seguidos a seven, ahora estarían mejor preparados para luchar por un puesto en el XV.

R22.- ¿Cómo se está trabajando con el XV para el desarrollo internacional del jugador? ¿Cómo es el diálogo y qué podemos esperar de él?

P.F:: La filosofía de selección y desarrollo de Santi y la mía son totalmente diferentes. No digo que una sea mejor que la otra. Simplemente son diferentes. Yo intento buscar el talento en España y desarrollarlo. Es un proceso más arriesgado y lento, pero creo que los chicos se sienten valorados y se dan cuenta del salto cualitativo que tienen cada año. Asímismo, lanzamos un mensaje a todos los chavales de España: si entrenas de verdad, puedes llegar a jugar a seven con los mejores del mundo. Eso sí, tienes que entrenarte como un animal.

Yo no puedo hablar de cómo es el programa de desarrollo a largo plazo de jugadores del XV porque no estoy capacitado, yo puedo hablar del plan de desarrollo que hemos implementado en Spain7’s y que a día de hoy seguimos puliendo.

En nuestro caso, intentamos detectar jugadores con 17 o 18 años y les ofrecemos venir a Madrid a estudiar y entrar en la academia de seven con el objetivo de que el día de mañana, dos años vista, sean jugadores PRO, asentados en la Universidad y estén preparados para jugar en contra de Sudáfrica, Fiji, Nueva Zelnada o Inglaterra de tú a tú. El ejemplo más claro es Juan Martinez, que vino hace dos años a la Academia y ya está para empezar en el equipo PRO.

Uno de los éxitos del XV y el Seven es que a Santi no le interesan mis jugadores y yo no puedo usar jugadores excepcionales de XV sin estar preparados para el rugby seven porque sería echarlos a los leones, como le pasó a Fekitoa con Tonga en la clasificación de Mónaco. No es una cuestión de menospreciar a los jugadores de XV, es una cuestión de físico y de ratio de trabajo y los GPS no engañan.

R22.- Siempre se os va a ver como la disciplina que “quita” talento al XV. ¿Cómo podemos convencer a la afición de lo contrario? Es un debate que agota. 

P.F.: Ese es el miedo de la gente u organizaciones mediocres. Si no puedes retener el talento, tienes que mirar dentro de tu organización para solucionar el porqué de esa fuga y no criticar al jugador que busca algo mejor o la organización que ofrece algo más atractivo que lo que tu ofreces.

Cada vez más países con esa misma mentalidad arcaica están cambiando sus estructuras y pensamientos para adaptarlas al rugby moderno, y ven al seven como una gran herramienta para el desarrollo del jugador. Más que una confrontación han creado sinergias en las que todo el mundo sale beneficiado, jugador, equipo, selección de seven y XV.

El ejemplo en España lo tienes con el Alcobendas o El Salvador. Juan Carlos, del Chami, sabe que Juan Martinez y Ramos son muy aprovechables para su equipo y, cuando están libres, los solicita a la FER y, cuando yo necesito algún jugador de El Salvador, se lo pido y llegamos a acuerdos. Hablando se entiende la gente y ambos salimos beneficiados y los jugadores juegan con amigos y a nivel internacional que es lo que quieren.

Tengo muchos jugadores de la Academia que podríamos ceder a equipos de DH si quisieran, pero el pensamiento es, si no entrenan toda la semana no pueden jugar con nosotros. Yo lo hacía en Inglaterra con Leicester y Waterloo y no había problema. En España todo son problemas.

Países como Argentina, Nueva Zelanda, Escocia, Francia, usan el seven como desarrollo del jugador para llegar al XV y es un camino, no un robo, pero primero les obligan a pasar por el seven porque se aprenden cosas que el XV no te enseñan o que no hace falta que hagas por la abundancia de jugadores en el campo.

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R22.- Desde la FER habéis hecho una apuesta firme por potenciar el 7’s. Ahora proponéis una nueva competición de 7’s en el que se obligue a los clubes de DH a tener equipo de la disciplina olímpica. ¿Por qué? 

P.F.: Hace dos años creé la España Seven Series, dos torneos de dos días para potenciar el seven y coronar al campeón de España. Como siempre, la idea era muy buena en el papel, pero en la realidad no funcionó por muchos motivos: costes, momento de la temporada, cansancio de los jugadores, lesiones… Así que, viendo que no funcionaba, decidimos cambiar radicalmente el formato e intentar adaptarlo para solucionar o mitigar esos problemas. Para ahorrar costes, un solo torneo, de un solo día y en Madrid. Céntrico para todo España y con premio económico para los finalistas. Para no perjudicar a los jugadores con exámenes, un solo día de torneo y para mitigar la fatiga, rolling subs.

En definitiva, lo que hemos intentado es ver los posibles problemas que hacían que no fuese atractivo para clubes y jugadores y darle una vuelta al proyecto para ver si conseguimos hacer un torneo potente, atractivo, con futuro y sobre todo global a todo el rugby nacional.

La pregunta de ¿por qué obligar a tener equipo de seven? Creo que se responde igual que a la pregunta de ¿por qué obligar a tener equipo juvenil o Sub 23? Porque entiendo que los clubes están comprometidos con el jugador y con su desarrollo formativo y el seven es una pata más de ese desarrollo. Me consta que los clubes no tienen todas las estructuras de categorías inferiores, con niños, padres, entrenadores, jugadores solo para quedarse con los jugadores que valen para el primer equipo de XV, sino que las tienen por formación, cultura de club, sentido de pertenencia y amor por este deporte. Por eso mismo, por el desarrollo del jugador y de las diferentes variantes del rugby, hay que fomentar y obligar a los clubes a darles este desarrollo a los jugadores.

R22.- Deportivamente lo puedo entender, pero ¿por qué cargar a clubes de naturaleza de 15 tener que apostar por una disciplina que no quieren? ¿ Por qué pasar la carga y la responsabilidad a los clubes? ¿No sería más apropiado apostar por la proliferación de clubes de 7’s, puede que bajo el paraguas de algún club de XV? 

P.F.: Voy a intentar contestar a todas las pregunta poco a poco porque creo que son muy interesantes. Esto de que “los clubes no quieren” es algo muy interesante y que requiere matizar. Lo primero que tendríamos que preguntarnos es ¿qué son los clubes de XV? Si son un primer equipo plagado de fichajes, un  presidente y sus asesores en el que solo importa el resultado del equipo de DH o DHB y las demás categorías son de relleno, entonces entiendo que no quieran participar, porque todo se resume a dinero y títulos.

Si, por el contrario, el club son los jugadores y se trabaja por y para ellos a todos los niveles, pro, sub23 o categorías base, entonces no entiendo que no les interese una competición nacional de nivel, de un solo día, donde los jugadores van a crecer tanto técnica como táctica y físicamente.

Un dato curioso y que a mí me preocupa es que días antes de hacer esta propuesta en la asamblea me reuní personalmente con los jugadores de APOME y otros invitados del rugby nacional para preguntarles sus inquietudes, problemas y necesidades, para poder adaptar bien la competición a ellos, los protagonistas. Mi sorpresa fue que varios jugadores de clubes de DH me dijeron que querían haber formado equipo en sus clubes para jugar pero que sus clubes no les habían informado de las fechas. Es decir, que la información enviada por la FER se quedaba bloqueada en las altas esferas de los clubes. La pregunta es: ¿por qué?

En cuanto a lo de la carga y responsabilidad que comentas, este año se ha puesto en marcha la competición sub 23, con muy buenos resultados y que evita la fuga de talento del rugby estatal. En los comienzos, podría verse como algo malo por ser obligatorio o pensar que la FER deja la “carga y responsabilidad en los clubes”, pero era la forma de comenzar. Al cabo de una temporada, si no me equivoco, se han unido la competición varios clubes de DHB, haciendo una competición súper atractiva a todos los niveles. Pues la misma idea queremos implementar con el seven, vamos a tirar de las locomotoras del rugby nacional para que luego se sumen los que quieran y ofrecer al jugador una nueva competición para su desarrollo.

Y también, por qué no decirlo, se abren oportunidades de esponsorización privada y sobre todo pública para los clubes, ya que, guste o no, el seven es olímpico y lo que interesa a políticos, ayuntamientos y comunidades es la foto con jugadores que van a los Juegos, por lo que más que una carga, puede ser una gran oportunidad. Solo hay que ver Euskadi y la Comunidad Valenciana, cómo trabajan con sus fundaciones.

En cuanto al último punto, no creo en una escisión total entre el XV y el seven. No creo que el XV saliese beneficiado, por el mero hecho de que el que ya está estructurado. En este caso el XV perdería jugadores en pro de los nuevos equipos de seven. Creo sinceramente que si no nos cerramos en banda podemos coexistir y ayudarnos mutuamente y hacernos más fuertes colectivamente.
R22.- Es ahora cuando se consiguen resultados cuando más se exige. ¿Sientes más presión y exigencia hagamos lo que hagamos?

P.F.: La presión y exigencia viene en varias direcciones y hay que saber llevarla cada una de una forma diferente. La primera ola y más feroz de presión y exigencia es la que me autoimpongo para conseguir los resultados marcados y para mejorar al equipo hasta el nivel que creo que podemos dar. Esta es una presión necesaria para salir de nuestra zona de confort y ser mejores cada día, tanto los jugadores como el staff. Esta ola la sufren todos los jugadores a diario y todo el staff al que empujo a la mejora continua.

La segunda presión que sufro es la de la FER, como jefe y empleador, que quiere resultados y ver rentabilizada la inversión. En este sentido, creo que hemos cumplido siempre las expectativas, ya que hemos mejorado en todas las áreas, campo, estructura, físico, etc… y los resultados han sido buenos.

La tercera es de una parte del rugby español, que parece odiar el seven y lo ve como una amenaza para sus intereses. Entonces lo que hace es intentar destruir, desacreditar, menospreciar, etc… Contra esta presión lo que tenemos que hacer es canalizarla y usarla para ser más fuertes, mejores y obtener mejores resultados porque así sus simples argumentos se desvanecen y se quedan sin fuerza.

Y el último tipo de presión es el que llega de las redes sociales. Esta es la que hay que controlar bien y saber de qué tipo es. Está la presión constructiva, que me encanta, porque te abre puertas de mejora y te hace tener que esforzarte más, y está la crítica destructiva por el mero hecho de ser quien eres o por intereses particulares del criticador, que hay mucho. Esta es muy divertida leerla o escucharla pero no hay que hacerle ningún tipo de caso. Es más bien un pasatiempo.

R22.- ¿Dónde ves a nuestro equipo de 7’s a corto plazo?

P.F.: En cuanto a juego, a corto plazo nos veo volviendo a competir en las World Rugby Seven Series. Parece una tontería, pero volver a coger el ritmo de series no va a ser fácil, no solo en el campo, sino también de concentraciones, viajes, cambios de horario, presión por la clasificación, estrés, etc.

A medio plazo nos veo con un grupo muy joven, con experiencia internacional, capaz de llegar al siguiente nivel y empezar a competir por entrar entre los ocho mejores del mundo, pero necesitamos unos años todavía y mantener el grupo.

Como digo, a menudo la última vez que un equipo empezó tan joven y se mantuvo entre seis y diez años, acabó jugando unos Juegos Olímpicos y en ello estamos.

En cuanto a estructura de seven, a medio plazo me gustaría vernos con dos equipos completos, el Pro y la Academia, con el proyecto Academias Sevens en las comunidades más potentes de España, con un Campeonato de España interesante, un campeonato autonómico de alta calidad y con el proyecto ‘Mens sana in corpore sano’ en marcha ya que se cayó por el covid. Ideas tengo muchas, pero estoy solo para llevarlas a cabo y hay que ser consciente de nuestra situación. Así que poco a poco vamos estructurando todo el rugby seven nacional, como está el XV.

R22.- Pensemos en el largo: ¿Qué tenemos que hacer para que no faltemos a la cita de París de dentro de 3 años?

P.F.: Lo primero tenemos que ser conscientes que el equipo que fue a los Juegos de Río llevaba seis años jugando junto y los jugadores tenían una media de diez años de seven a las espaldas, por lo que volver a conseguir eso es muy difícil, pero no imposible.

Creer que haciendo x nos garantiza estar en los Juegos es una quimera. Solo hay que ver que Francia está fuera de Tokio, con la cantidad de recursos económicos, humanos y de jugadores de los que dispone. Aún así, estamos intentando generar un camino de desarrollo para la persona-jugador que tenga un equilibrio entre lo académico, laboral, personal y deportivo.

La idea, sin entrar muy en detalle, sería:

Detección en Sub17 – Sub 18

Desarrollo en Academias Regionales o Nacional (en función del nivel)

Estudios Universitarios / FP ( Durante años de Academia)

Equipo PRO

Proyecto ‘Mens sana in corpore sano’ (Prácticas en empresas compaginando el seven)

De esta forma les damos una formación a los jugadores y evitamos que los años post universidad sientan que los pierden y que se alejan del mundo laboral, sino al contrario, les ayudamos a compaginar los dos y que sientan que ya están entrando en el mundo laboral.

R22.- Mucha suerte que el 7’s tiene un ritmo frenético – en el campo y fuera de él – y no da pie a relajación. 

P.F.: Muchas gracias por vuestra labor de difusión del rugby en general.

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