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El CSD ‘invitó’ a dimitir a Feijoo y el rugby español abre una nueva era 35 años después

El 29 de abril pasará a la historia del rugby español como el día que terminó una era. Más de 30 años en los que el rugby ha sido gobernado por unos dirigentes que han dedicado media vida a este deporte, pero que en los últimos tiempos coleccionan despropósitos, medias verdades y auténticas chapuzas que han costado muy caro a nuestro rugby.

Para ponernos en contexto, el día previo World Rugby confirmó que España volvía a quedarse fuera del Mundial por alineación indebida, como cuatro años antes. Solo que esta vez los Leones ya habían sellado la clasificación en el campo e incluso tenían rivales de postín esperándoles: Sudáfrica, Irlanda, Escocia y un país del Pacífico. El jueves 28, tras conocerse la eliminación, segunda consecutiva por la negligencia administrativa de la Federación, el Consejo Superior de Deportes convocó una reunión de urgencia con Alfonso Feijoo.

En la reunión Albert Soler hizo ver a Feijoo que la “única forma de salir de una situación que deja al rugby y al deporte español muy tocado” era la dimisión. No había otra alternativa, como confirmó a los periodistas tras la rueda de prensa de Feijoo: “El CSD no tiene motivos para inhabilitar a un presidente por esto y la única salida que le quedaba al presidente era la dimisión”. Horas después de la reunión la prensa ya tenía conocimiento de la reunión y la decisión tomada. Por eso extrañó tanto que el propio Feijoo negase la mayor cuando Manu Carreño le preguntó en El Larguero si iba a dimitir. Las palabras de Feijoo en la SER encendieron a internacionales como Alvar Gimeno o Bautista Güemes, que no se mordió la lengua y declaró que “Feijoo dijo mucho sin decir nada y me parece una vergüenza”.

A las 11.30 estaba programada la rueda de prensa en el Consejo Superior de Deportes, donde la escenificación fue cuidada al detalle. En la mesa, Alfonso Feijoo, un José María Epalza que volvió a evidenciar que es el presidente in pectore de la Federación, Carlos García Trevijano, presidente del Comité Nacional de Disciplina, y el director de comunicación de la FER, Enrique Marín.

El presidente abrió la intervención leyendo un folio en el que anunció a regañadientes “mi dimisión, cuando los procesos disciplinarios iniciados estén bien encaminados para que los nuevos dirigentes no puedan frenarlos”. Se desdecía, por tanto, de lo afirmado en la SER. Y lo hacía ante la atenta mirada de un Albert Soler que, acompañado de más personal del CSD, le observaba desde la primera fila.  “Me voy sin culpa”, repitió manteniendo la línea de victimismo que ha utilizado la FER durante todo este affaire. “Hemos sido engañados, nunca pensé que nadie pudiera falsificar un documento. Vamos a recurrir ante World Rugby y después presentaré mi dimisión ¿Autocrítica? Somos responsables, pero no culpables”.

Después José María Epalza asumió el protagonismo, como hace cuatro años cuando trató de eludir la responsabilidad de la expulsión de España del Mundial 2019 por alineación indebida de Bellie y Fuster. La rueda de prensa fue un esperpento técnico para los que seguían el streaming y un perfecto resumen de lo que han sido los últimos años de esta arrogante Federación. El director de comunicación llegó a afirmar incluso que los jugadores habían sido manipulados cuando se leyó parte del comunicado que hicieron oficial en el que denunciaban lo siguiente: “Nos sentimos descuidados, desprotegidos por nuestra federación y queremos que quede claro que no estamos de acuerdo con nada de lo que han dicho hasta ahora. Como grupo queremos despegarnos de toda la mentora y la ineficiencia de la federación”. Marín además informó que los jugadores se enteraron de la decisión por la tarde, lo cual es falso porque estaban en contacto continuo con la prensa, ya que no se les informaba, como denunciaron algunos de ellos.

El triste final de la rueda de prensa, con Epalza afirmando que en Bruselas los jugadores perdieron el billete al Mundial en el campo y no en los despachos, o con un Feijoo desafiante advirtiendo que “si yo hablase del rugby español…” pusieron el broche final a la última comparecencia de los dirigentes de esta Federación. Saldrá Feijoo y todo su equipo: Epalza, Moreno, Vergara, Marín, Polavieja, Mariola Arraiza… Todos menos Rafa Sempere, que seguramente se aferrará a su leonino contrato para quedarse en Ferraz esperando a los próximos dirigentes.

Sin embargo, faltaba el golpe final. Al acabar la rueda de prensa, Albert Soler atendió a los periodistas en un corrillo improvisado. El director general dejó clara la posición del CSD y su distanciamiento con la Federación que preside Feijoo: “No puede volver a pasar algo así en el rugby. Es increíble, estamos preocupados y hay que tomar decisiones ya. Es responsabilidad de la Federación y de quienes están alrededor, de los clubes. Son tan responsables como la federación en situaciones así”. Soler señalaba directamente a clubes y a la Federación, algo que ni Epalza ni Feijoo admitieron en ningún momento en una intervención en la que llegaron a sacar pecho porque el Comité de Elegibilidad había sido felicitado por World Rugby. Ejemplaridad burocrática que minutos después, al filtrarse el pliego de cargos, quedaba en entredicho al aparecer una referencia a la Federación de Balonmano (culpa del copia-pega) y estar fechada del 28 de octubre de 2022. Otra chapuza más.

Perfecto epílogo para el final de esta directiva que ha terminado sus días pareciéndose más a la T.I.A. de Mortadelo y Filemón que a una federación seria. Tanta paz lleven como descanso dejan. Se les agradece la dedicación y ahora, como exigen los jugadores, toca depurar responsabilidades tanto en Alcobendas como en la Federación. Y que vayan apareciendo candidaturas para suceder a Feijoo padre. Han tenido que expulsarnos de dos Mundiales para desalojar a los inquilinos de Ferraz (con la decisiva ayuda del CSD). Llevaban 35 años allí apostados, así que lo daremos por bueno. No hay mal que por bien no venga.

Fermín de la Calle, Periodista en EuroSport, El Confidencial, Revista 22
Si hablas de rugby y periodismo en España tienes que hablar de Fermín de la Calle. Desde su etapa en las páginas del diario As, este andaluz llevaba el rugby del V Naciones, con la complicidad de Relaño, a los hogares españoles.

Llegó tarde al rugby que descubrió en Irlanda donde pagó una factura muy cara en forma de fractura de fémur. Desde entonces el veneno entró en su cuerpo y hoy en día sigue jugando – como tercera reconvertido – en su querido CR. Tres Cantos.

Canal+, Eurosport, Cadena Ser, Diario AS, y un amplio abanico de medios generalistas audiovisuales han reconocido en él la voz más autorizada del rugby español. Su blog ‘Patada a Seguir’ – pionero en España – arrancó en 2007 y desde entonces siempre ha estado metiendo el hombro en iniciativas como la Superibérica, con el programa Hemisferio Rugby junto a Michael Robinson o en las páginas de Revista 22 sin fallo en los 86 números que llevamos.

De la Calle, por su manera de entender el periodismo, siempre ha contado con la información más delicada y comprometedora del oval. Querido y odiado, nunca deja a nadie indiferente. Sin embargo, todos acuden a sus informaciones para ver qué se cuece en los fogones del rugby español. Consultado en innumerables ocasiones por empresas patrocinadoras e instituciones sobre la realidad de nuestro deporte, contactos que bien le podrían haber revertido ingresos económicos notables si los hubiera facturado como consultorías. Altruista y solidario es un exponente de los valores del deporte que ama. Como muestra fue uno de los primeros en remangarse para ayudar a las víctimas del tren de Santiago de Compostela organizando un torneo benéfico.

Su influencia se ve aumentada por su posicionamiento en las RR.SS que son uno de los mejores altavoces del Rugby ya que cuenta con casi 25.000 seguidores que interactúan a propósito de sus informaciones y opiniones.

Durante los últimos años ha librado cruzadas con diferentes dirigentes y representantes, velando por sus convicciones y por lo que él entiende que es el bien común del rugby español. En muchas de ellas le acompañamos.

La estirpe De la Calle perdurará y sus hijos ya recorren los campos de Andalucía con un melón bajo el brazo. Ha sido recientemente nombrado embajador de la marca Canterbury en España y este 2017 podréis verle y escucharle en Movistar+ con el 6 Naciones y en Eurosport con la Liga de División de Honor.

3 Comentarios

3 Comments

  1. Juan José

    30 abril, 2022 en 1:24 pm

    Todo esto está muy bien, pero ni una palabra para los miles de seguidores de la selección, que somos, después de los jugadores, los más perjudicados. Han jugado con nosotros cuando lo habíamos dado todo por la selección y así lo agradecen. Estoy hundido, abatido, destruido y enrabietado. Han engañado a los seguidores, a miles de nosotros, y yo no estoy dispuesto a perdonarlo. Ahora mismo no quiero saber nada de la selección española de rugby. El partido contra los Classic All Blacks se lo pueden meter por donde les quepa, y el de Italia, también, aunque dudo que llegue a celebrarse.
    Soy un enamorado de este deporte y tenía la esperanza y la ilusión de verlo crecer en nuestro país. El Mundial era la ocasión perfecta. Han acabado con esa esperanza y con esa ilusión.

  2. Davidhernandezhombrados

    30 abril, 2022 en 2:20 pm

    Un señor dentro y fuera de la cancha.
    Gracias por tu forma de entender el rugby desde el punto de vista periodístico.

  3. Salvador florencio

    30 abril, 2022 en 5:46 pm

    Que se está yendo de rositas inculpando a Alcobendas Tiki y otros sin asumir sus responsabilidades e ineficacia probablemente punible y mucho cuidado con sus actuaciones en estos momentos.

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