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División de Honor

EL VRAC gana el título tirando de galones ante Alcobendas (15-19)

©Cachaphotography.

El VRAC ganó el título en Alcobendas dando la sorpresa, para muchos, por los precedentes y el buen momento de los madrileños. Sin embargo, los vallisoletanos demostraron en Las Terrazas que las finales son partidos especiales que hay que saber jugar y que la experiencia es un grado. Triunfo trabajado y  merecido de los de Merino que tenían un plan y lo supieron llevar a cabo. A los de Tiki les toca seguir trabajando. Y la semana que viene tendrán otra oportunidad de seguir creciendo en la final de Copa.

El primer asalto dejó muchas cosas jugosas. Un VRAC que había trabajado mucho la pizarra y que se alejó del eje. Y acertó. Muy metidos desde el principio, los de Merino saltaron muy enchufados. Pelotas a lose  costados moviendo a la delantera de Alcobendas con un calor sofocante y una utilización inteligente de los nervios locales en su primera final. Nervios que se traducían en golpes.

A los 13 minutos los queseros ganaban 0-6 con dos patadas de Taibo que reflejaban la superioridad visitante. La posesión y la territorialidad eran azules. Los de Tiki no encontraban el sitio en el campo. La primera melé no llegó hasta el minuto 26 y los queseros se llevaron un castigo por no entrar bien. Hasta tres contrarucks ganaron los de Merino ante un Alcobendas en shock. A los 15 Javi López recortó y a los 28 puso el empate en el marcador. El calor y los ajustes de Alcobendas comenzaban a funcionar y la velocidad de posesión del VRAC empezaba a cobrarse errores que solía resolver un Alex Alonso que está muy por encima del nivel de la Liga. Merino lo solucionó cambiando de medio melé y poniendo a Tani por Pablo Gil.

La segunda parte comenzó de otra forma. Alcobendas reunió el juego más cerca de su eje. Eso permitió a Javi López pasar dos patadas (49′ y 55′) y poner a los granate por delante, lo que les dio tranquilidad para llevar el partido donde querían. El calor marcaba los esfuerzos de unos y otros y la final entraba en el momento decisivo. Una estampida de Wessel Bell, que ha recuperado su nivel  y jugó de ala con Carrió de 15, estuvo cerca de ensayo. Bell tiró de galones para mantener en el partido a un VRAC que se aferraba al poderío de Stohr para seguir vivos.

Tanto que en el minuto 23 el Quesos desató una jugada con superioridad fuera que el sudafricano-español posó dando la vuelta al marcador (12-13) con 17 minutos por jugarse. Se venía un final cargado de suspense con los vallisoletanos crecidos y Alcobendas muy castigado por el calor. Respondían los granates con su defensa forzando un retenido que Javi López, impecable en la final, pasaba para devolver el liderato en el marcador (15-13). En la siguiente era Gavidi, que jugó con una mano rota, quien forzaba un retenido que Taibo pasa para volver a poner por delante a los visitantes (15-16).

La jugada clave del partido era cada fase, cada balón. La tuvo Alcobendas con una melé a cinco, esa clásica de ponerle ruedas en la que fue el VRAC quien sacó el orgullo y la experiencia para ganarle y recuperar la posesión. Medio partido se jugaba en esa conquista, con menos de diez minutos por jugarse. Una touch fallada en una suerte que los madrileños debieron dominar y no lo hicieron, terminó con otro retenido que Taibo utilizó para obligar a Alcobendas a ensayar (15-19).

No pudo o no supo jugar la final Alcobendas ante un VRAC que demostró que los galones se ganan en estos partidos. Merecida victoria de los queseros ante un Alcobendas que sigue creciendo y que deberá utilizar esta experiencia para el futuro. El VRAC demostró que estos años han forjado una estirpe de ganadores y se llevan un triunfo para muchos inesperado. Para aquellos que no daban importancia a lo que significa jugar una final. Ganarla es otra cosa.

©PhotoScrum

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