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División de Honor

¡Pasión, emoción, angustia, nervios y esperanza!

©Cachaphotography

Por Miguel Ángel TorresCOPE Valladolid

Estas son algunas de las sensaciones que los aficionados vallisoletanos experimentaron en sus carnes al despertar en la matinal del lunes. El domingo 29 de octubre lleva marcado en rojo desde hace tiempo en calendarios, almanaques, teléfonos móviles y dispositivos electrónicos. Los apasionados seguidores de los dos clubes pucelanos conocen bien que el primer clásico de la temporada se disputará en esa fecha. Ambas aficiones no están dispuestas a que sus respectivos equipos concedan una derrota al máximo rival. El lema está claro: ¡Se puede perder un partido de liga, pero no el derby!

El partido entre los dos mejores equipos españoles del siglo XXI (35 títulos entre ambos desde el año 2000) apunta a que será el enfrentamiento entre las plantillas más fuertes y completas de la historia de ambos clubes. El excelente trabajo en los últimos años de las directivas quesera y chamiza ha motivado que Valladolid se haya convertido en la indiscutible capital del rugby español y el sano “pique” entre ambas entidades conlleva que temporada tras temporada sus equipos estén más profesionalizados, mejor entrenados y mantengan constantemente un altísimo nivel de exigencia.

Es difícil explicar a alguien que no sea de Valladolid lo que supone este partido para los aficionados al rugby locales, “chamizos” y  “queseros”. Es una semana muy intensa en la que se trata de indagar en la hipotética alineación de propios y rivales. Los comentarios en los bares van subiendo de tono a medida que pasan las horas y los más valientes se atreven a hacer apuestas. Los rugbiers de la ciudad del oval cuentan los minutos para traspasar la puerta de los Campos de Pepe Rojo que volverán a presentar un aspecto inmejorable. En esta ocasión el club organizador es El Salvador de modo que se presume que en las gradas predomine el color blanquinegro sobre el blanquiazul. Lo que está asegurado es el espectáculo y buen ambiente.

Ambos equipos llegan al primer enfrentamiento directo de la temporada en un alto nivel de forma pero con claros matices entre uno y otro:

VRAC QUESOS ENTREPINARES aglutina un grupo de jugadores acostumbrados a los títulos desde 2012. En seis años han disputado un total de 20 finales y el alto índice de victorias logradas (14) en esos partidos (70%) nos transmiten que es un equipo ganador y con el claro objetivo de conseguir muchos más campeonatos.

En las cinco jornadas transcurridas hasta la fecha, Diego Merino ha dispuesto de muchos hombres de contrastada calidad y ha rotado a titulares y suplentes dosificando esfuerzos para evitar las temidas lesiones. El único contratiempo ha sido la baja de Pablo Gil que ha acrecentado el problema inicial de cubrir con garantías el puesto de dirección de la delantera a pesar de los buenos partidos que está firmando el canterano medio de melé, Ignacio Morchón. El nuevo fichaje, Chris Eaton, no llegará a tiempo para el partido del domingo. Cinco victorias en liga y un nuevo título de Supercopa avalan el buen estado de forma de los queseros aunque en la última jornada obtuvieron el bonus frente a Senor Independiente en el último minuto.

SILVERSTORM EL SALVADOR, que fue el gran dominador del panorama nacional hasta 2011, ha sabido reponerse con rapidez de la crisis económica de su club y esta temporada presenta una plantilla excelente con un altísimo nivel de fichajes y un cuerpo técnico con mucha hambre de éxitos. La excelente temporada 2015/2016 en la que obtuvieron un sensacional doblete es un claro referente que tratarán de igualar a finales de Mayo.

Juan Carlos Pérez ha tenido muchos problemas a principio de temporada con los lesionados y no ha dispuesto de todos los fichajes hasta el último partido de liga. El objetivo inicial era sumar todos los puntos posibles a sabiendas de no tener su completo su grupo de trabajo. Por fin respira tranquilo y llega como líder sólido tras anotar 62 puntos en casa del Complutense Cisneros.

Los “escoceses de la meseta” tratarán por todos los medios de romper el mal fario que acumulan con los derbys celebrados en las primera vueltas de la liga: no ganan desde septiembre de 2012 aunque ese dato no les ha impedido alcanzar el definitivo liderato en cinco de las últimas seis temporadas.

Las últimas incorporaciones en El Salvador (Alaga, Rust y Nuu Junior) han creado grandes expectativas entre la afición chamiza que espera seguir viendo a sus chicos siendo los primeros de la clasificación y de paso relegar a los eternos rivales.

©PhotoScrum – Imagen del último derby vallisoletano en la Final de la Liga 2016-2017

LAS CLAVES:

Juego de delanteras: en partidos tan igualados como estos, el oficio de los delanteros será decisivo. Habrá que estar atentos al empuje en las melés, sobre todo con las nuevas normas aprobadas por World Rugby que hacen prácticamente imposible robar el balón al contrario salvo si lo haces por empuje. En anteriores derbys la ostensible supremacía del VRAC en el empuje de melé no se traducía en balones robados por la buena técnica de Joe Mamea para sacar el balón reculando. Los hermanos Blanco parecen temibles por su buena sintonía y los recambios de Peisi y Jody Allen no son meros sustitutos, pueden empujar más aún. Enfrente tendrán a un Leandro Wozniack en excelente estado de forma y a un Alaga al que veremos mover sus 140 kilos.

La touche: sin lugar a dudas será la que decida gran parte del resultado final. Recordemos aquella famosa final de Copa en Zorrilla donde el VRAC partía como gran favorito y un mal día en los lanzamientos imposibilitó que sus tres cuartos dispusiesen de balones francos. El equipo que logre conectar a la perfección sus saltadores con el lanzador tendrá gran parte del encuentro en el bolsillo. Si tras un buen lanzamiento además se forma un maul, el ensayo estará cerca. Ambos conjuntos lo practican con mucha solvencia y en el caso de El Salvador es un arma realmente temible. Merino lo sabe y tendrá alternativas a esas plataformas. Walker-Fitton y Basso / Gavidi se batirán en la batalla aérea.

La pareja de medios: está claro que la pareja titular de SilverStorm será la formada por Juan Ramos y Hansie Graaff. Calidad, rapidez y experiencia en una bisagra que se conoce muy bien. En el caso de Entrepinares hay más dudas. Parece que Ignacio Morchón será fijo, pero su compañero en la apertura no está tan claro. ¿Fleki?, ¿Gass?, ¿Carrió? En cualquier caso, del juego que desempeñen los medios del VRAC dependerá mucho el futuro del derby.

Los pateadores: un derby suele decidirse por pequeños detalles. Las indisciplinas son el gran caballo de batalla de ambos equipos. A veces cometen demasiadas y permiten al rival que convierta en puntos los golpes de castigo sancionados. Es ahí donde aparecen los especialistas en el pateo. Esta temporada el VRAC no solo vive de las patadas de “The Sniper” Gareth Griffits. El argentino Carrió (con experiencia en los Pumas) y el canterano Álvaro Ferrández Fleki han demostrado que pueden tomar la responsabilidad sin problemas. Enfrente, todo el trabajo será para el sudafricano Hansie Graaff, un cañón en su pierna y mucho genio en la cabeza.

Lo que es innegable es que el ganador del clásico saldrá muy fortalecido, con la moral por las nubes y encabezará la clasificación. El equipo perdedor tendrá que asumir su primera derrota de la temporada y en la cabeza de sus técnicos, jugadores y afición circulará el “run-run”: ¿hicimos todo lo posible para ganar?

¡Hasta el próximo derby y que gane el mejor!

 

 

 

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