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División de Honor B

Gastar no es invertir

Foto: CRAT A CORUÑA. Partido de la J2 DHB CRAT - BabyAuto Zarauzt

Tenemos el extraño convencimiento que cuando algo funciona, al generalizarlo obtendrá el mismo resultado. Pero no es así. Desde que mi compañero Fermín de la Calle lanzara el post: El streaming, el nuevo arma de recaudación de la Federación no he parado de darle vueltas al coco buscando una explicación para tal directriz.

El coste mínimo de una retransmisión en streaming a una sola cámara supera los 300€/partido. Para los equipos que sólo jueguen fase regular supone un coste de 3.300€, cantidad que lógicamente se elevará para aquellos que jueguen fases de ascenso o promoción.

Durante el mandato del Sr. Alfonso Feijoo se ha avanzado mucho en dar visibilidad al oval. Cumplió con su compromiso de llevar a una ventana televisiva en abierto y la imagen general del rugby en España es mejor. Esto es innegable. Ahora, ¿Estamos preparados para enseñarlo todo? La respuesta es no.

A duras penas la Liga Heineken es un escenario atractivo televisivamente hablando. Los escenarios y los actores – pese a que evolucionan – no tienen una nota media alta que permita dar un producto bien presentado. Se trabaja en ello y se mejora cada año con el compromiso de instituciones – comprometidas en la mejora de instalaciones – y de los clubes que también sufragan que cada semana llegue el rugby a las pantallas de TV o de Internet.

Las audiencias de la Liga Heineken – como los 48.000 espectadores que vieron el último partido – no son buenas. De hecho no mejoran los directos en plataforma de pago. Y es que el deporte en diferido pierde todo el valor y el interés. La calidad de las producciones se ha ajustado al nuevo coste que la FER puede asumir para un producto en diferido.

Pues si la máxima categoría del rugby nacional está así lanzamos el órdago a la grande con la categoría de plata. La División de Honor B, lejos de ser un producto atractivo – que puede llegar a serlo pero aún no estamos preparados – puede ser un lastre en términos de imagen. Partidos con poco ritmo de juego, muchas interrupciones, sin linieres,… No se trata de poner puertas al campo, y si dentro de las políticas de comunicación de cada club entienden que quieren emitir sus partidos son libres de hacerlo. El problema es cuando te obligan a ello sin sentido. ¿Qué audiencia puede tener un partido de la zona baja de un grupo de División de Honor B? ¿Qué impacto tendrán mis patrocinadores o anunciantes en esa retransmisión? ¿Qué valor le estoy aportando al rugby español? La respuesta es 0. Y cuando la conversión es cero no hablamos de inversión, hablamos de gasto. Y a estas alturas de temporada – cuando se ha comunicado a los clubes la obligatoriedad en el reglamento que según me confirman no se acordó en Asamblea – los clubes ya tienen destinadas sus partidas presupuestarias en sus exprimidos presupuestos.

Debemos ser realistas. La TV es necesaria. Pero no generalizada. Además parece irónico que alguien que tilda de inútil “eso de Internet” obligue a su uso. A lo mejor se debería optar por menos diferidos y más directos, combinación de ambos en multiventana – ah no está ventana la cerró de un portazo Feijoo – pero al final la cuenta debe ser positiva o no habrá valido de nada la inversión realizada, ni en términos de económicos ni de retorno de imagen.

Director Editorial & Publicidad de La Revista 22
José Manuel Ibáñez se batió el cobre como primera línea con La Moraleja en los campos a mediados de los 90. Pepe, como se le conoce en los ámbitos más cercanos en el ámbito oval, también se encarga de las tareas de comunicación de su club de siempre y es miembro de la Junta Directiva del Alcobendas Rugby.

En 2008 decidió emprender junto a su socio y amigo Fernando Aspe la tarea de publicar la única revista de rugby nacional e internacional que existe en España. Apostaron por la calidad del formato y se jugaron sus ahorros para desarrollar un proyecto que no ha sido sencillo llevar adelante. Muchas horas, muchos viajes y demasiadas puertas cerradas para el único medio que suma casi una década poniendo en valor el rugby español.

Nueve años después la revista Desde la Línea de 22 está a punto de cumplir 100 números y se ha convertido en un referente del rugby español. Ibáñez pasa por ser, sin duda, el periodista mejor informado de nuestro deporte. Además ha trabajado y trabaja incansablemente por el rugby español abriendo puertas que estaban históricamente cerradas a nuestro deporte. Entre ellas la de marcas como Heineken, con quien se sentó a la mesa cuando su desembarco era solo una posibilidad remota. Ibáñez vale más por lo que calla, por más que a veces le gustaría contar más de lo que puede.

2 Comentarios

2 Comments

  1. Alex von Kursell

    6 octubre, 2017 en 5:54 pm

    Hola Pepe,
    Tras leer tu artículo y el de Fermín no puedo estar más en desacuerdo contigo. Dices que un partido de la zona baja de DHB tiene un interés de cero.

    Tal vez para un aficionado en Madrid, donde hay varios equipos de varios deportes y en numerosas categorías sea así, pero los equipos que juegan en esa división suelen estar en regiones en las que no hay más rugby que ese, y aficionados a los que les gusta seguir esos partidos y empresas locales que les interesa asociar su imagen a esos clubes.
    Me resulta sorprendente que, en tu titánica labor de dar a conocer el rugby, valores tan negativamente esta medida de la FER.

    La publicación en streaming, permite a los aficionados de los equipos de DHB seguir a sus equipos, que muchas veces juegan a cientos de kilómetros, y a sus rivales, creando más interés que viendo jugar a su equipo cada quince días y a los rivales únicamente una vez al año.
    El hecho de que estén disponibles todos lo partidos, así como las estadísticas a tiempo real permite un seguimiento del aficionado mucho mayor, un seguimiento técnico/táctico de los rivales mayor lo que a todas luces redunda en un crecimiento del rugby.
    Creo por tanto, que es un acierto de la FER, cuyos frutos no tardaremos en ver.

  2. José Manuel Ibáñez

    José Manuel Ibáñez

    7 octubre, 2017 en 8:56 am

    Querido Alex. Buenos días. ¿Cómo te va la vida ahora en el CRAT? Seguro que fantástico.
    Como bien dices es un matiz que se me ha podido escapar y en ningún momento no quiero decir que no tenga interés sino que esa obligatoriedad o imposición no responde a una inversión sino a un gasto porque no tiene retorno.
    En algunos casos – y te aseguro que sé de lo que hablo – es contraproducente para el producto. Te pongo un ejemplo: ¿Qué pasa con un equipo con un patrocinador que aún no ha recibido sus nuevos uniformes y que día tras día tiene que salir sin el ROI para él? Eso está pasando.
    Mi reflexión es que los clubes deben decidir estas cuestiones y no la imposición. Hay veces que no se está preparado, y por eso es muy importante fomentar la comunicación entre FER y clubes para buscar las fórmulas de trabajo conjuntas y no impuestas.
    Un abrazo fuerte y besos a la familia

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